COM HA DE TRACTAR-SE LA PEDOFÍLIA: TRENCANT MITES

CÓMO DEBE TRATARSE LA PEDOFILIA: ROMPIENDO MITOS

Existe en la esfera pública un debate sobre cómo debería ser el abordaje de la pedofilia y cómo deberían ser tratadas aquellas personas que sienten una atracción sexual por los/las menores de edad. Antes de exponer los resultados de diferentes intervenciones, debemos recordar que pedofilia no significa pederastia: mientras que los/las pedófilos/as sienten una atracción sexual por los/las menores, esto no implica que deban pasar al acto; en cambio, el concepto de pederasta define aquellas personas que sí han abusado de un/a menor. Sin embargo, es difícil encontrar estudios donde se analice únicamente a personas con inclinaciones pedófilas, por lo que muchas investigaciones tienen como objeto de estudio pedófilos/as que han pasado al acto; aun así, esta no es la concepción que tenemos en ÂngelBlau sobre las personas con esta inclinación. En ocasiones, observamos cómo la población apuesta por opciones como la incapacitación y la castración química para el tratamiento de pedófilos/as sin diferenciarlos de los/as pederastas: de este pensamiento se extrae la concepción de que las personas con tendencias pedófilas son incapaces de controlar su impulso sexual, motivo por el cual la única vía para proteger a los y las menores es acabar con su deseo sexual, incapacitarlos/as o alejarlos/as de la sociedad. Cabe reconocer que los resultados de algunas investigaciones hechas al respecto sugieren que el tratamiento hormonal tiene efectos positivos en la disminución del deseo y las fantasías sexuales, tanto de agresores sexuales como de personas con inclinaciones pedófilas (Riberas Guitérrez, 2018; Suárez Moreno, Caballero Ñopo, Huamán Sánchez, Reyes Puma, 2018). El problema de este tipo de intervención es que no dota a los usuarios de estrategias de afrontación ni trata problemáticas como el sentimiento de soledad o la baja autoestima. Además, estos tratamientos con anti-andrógenos suelen comportar efectos secundarios como ganancia de peso, depresión, cefalea, entre otros. En ocasiones se ha reportado que, al finalizar el tratamiento hormonal, estas fantasías vuelven a aparecer.  

LOS BENEFICIOS DE LA INTERVENCIÓN TERAPÉUTICA

No obstante, si ampliamos la perspectiva, podemos ser conscientes de que, pese a que la pedofilia es una condición que no puede eliminarse, es posible vivir una vida plena sin riesgo de causar daño a un/a menor sin necesidad de someterse a una terapia hormonal: son las ventajas que ofrece la intervención terapéutica. En el caso de este tipo de intervención, el objetivo no es acabar con el deseo sexual, sino que el/la paciente acepte su preferencia sexual y se haga responsable de sus actos, con el fin último de prevenir la comisión de un delito o la reincidencia, en aquellos casos donde se ha pasado al acto en el pasado. En estos casos, es especialmente importante desarrollar la capacidad para controlar impulsos y la identificación de situaciones de riesgo (Riberas Guitérrez, 2018). Pese a que no existen investigaciones concretas sobre la eficacia de este tipo de intervención en personas con una inclinación pedófila, en casos de pederastia sí existen diferentes estudios citan una disminución de la tasa de reincidencia de hasta el 60% y destacan que este tipo de terapia presenta resultados significativamente superiores al resto de intervenciones (Trabazo y Azor, 2009; Redondo Illescas, 2006).  

LA NECESIDAD DEL TRABAJO CORPORAL

Además, desde ÂngelBlau consideramos que no podemos olvidar la importancia que tiene el ayudar al/la pedófilo/a a desarrollar una sexualidad sana. Estos pacientes, por lo general, viven una sexualidad muy centradas en lo genital y en muchas ocasiones compulsiva. A nivel sexual, con la única parte del cuerpo que se relacionan es con su pene, olvidando casi por completo el resto del cuerpo. Ampliando los conocimientos sobre la sexualidad consciente, una sexualidad más presente, conectada totalmente con el cuerpo, sin objetivos y modificando el foco del deseo, podemos ayudar a mejorar la relación que tiene con él/ella mismo/a y con su sexualidad. En el caso de los pedófilos/as el deseo procede, por lo general, de las fantasías y ello los conduce, en muchas ocasiones, a consumir material de explotación sexual infantil (MESI). Por ello, uno de los objetivos del trabajo corporal, consiste en conseguir que el deseo proceda de la conexión con su propio cuerpo, con el placer que le provoca sentir su cuerpo en múltiples dimensiones. En ese sentido, el trabajo corporal resulta extraordinariamente eficaz y beneficioso para crear esa conexión íntima con ellos/as mismos/as.  

ÂNGELBLAU Y EL GRUPO DE PALABRAS

Desde ÂngelBlau, creemos que aquellas personas que presentan una atracción sexual hacia menores no tienen por qué suponer, necesariamente, un peligro para los niños y niñas que los/las rodean, pues son capaces de controlar su impulso sexual. Además, consideramos que estas personas pueden y merecen vivir libremente en sociedad sin que sus inclinaciones sexuales les aíslen o condenen a una vida de sufrimiento. Pese a que esta condición no se escoge y, por lo tanto, no puede verse modificada, sí puede cambiarse la manera cómo se vive y el malestar que provoca. Somos conscientes que, detrás del estereotipo de pedófilo/a, se esconden personas que, en la mayoría de casos, tienen claro que no quieren causar mal a ningún niño/a y viven con mucho malestar su condición, especialmente con mucha soledad y culpabilidad. Por este motivo, trabajamos con una metodología innovadora que ha demostrado tener grandes resultados: los grupos de palabras, espacios libres de juicios donde pedófilos/as y víctimas se encuentran y exponen su testimonio, pensamientos y emociones con total libertad. Según los y las participantes, el grupo de palabras es de gran ayuda para los/as pedófilos/as, pues permiten que estos/as empaticen con las víctimas y se reafirmen en su voluntad de nunca dañar a un/a menor; del mismo modo, permite a aquellos/as que han cometido abusos pedir perdón a las víctimas. Estos encuentros suelen tener un efecto catalizador en sus participantes.  

LOS BENEFICIOS DEL GRUPO DE PALABRAS

Así, nos gustaría presentaros el testimonio de Fred, un pedófilo abstinente que, gracias a su participación en los grupos de palabras en Francia, ha conseguido aceptar su condición y reafirmarse en su decisión de nunca dañar a un/a niño/a: Cuando participé en los grupos de palabras de L’Ange Bleu, me sorprendió agradablemente observar el alivio y el consuelo que mi testimonio aportó a los presentes, tanto a víctimas como a pedófilos. Liberarme de mis demonios y fantasías no fue solo una catarsis personal, sino también una acción reparadora y reveladora para todos los presentes. Enseguida quise continuar en este proceso (…). Compartir e intercambiar nuestras experiencias con los demás participantes en los grupos de palabras me permitió recuperar mi equilibrio y mi identidad. He aceptado quién soy. Ya no tengo miedo de hacerle daño a nadie. Ahora sé que puedo ser una energía positiva en este mundo. Testimonios como los de Fred pueden encontrarse en el libro El final del silencio: La pedofilia: un enfoque diferente, que estamos publicando y en poco tiempo podréis adquirir. La pedofilia no tiene por qué definir tu existencia: es posible vivir una vida plena en sociedad y nunca dañar a un/a menor, pero para ello es imprescindible poner palabras a aquello que se siente.  

Si crees que podemos ayudarte o tienes cualquier duda puedes llamarnos al 93 642 53 81, o envíanos un correo a info@angelblau.com.

 
ARTÍCULO ESCRITO POR LA CRIMINÓLOGA LAURA RUIZ (VOLUNTARIA EN ÂNGELBLAU) CON LA COLABORACIÓN DE LA PSICÓLOGA ROSA NOLLA (PRESIDENTA DE ÂNGELBLAU) Y LA PSICÓLOGA RUTH RAVENTÓS (PSICÓLOGA DE ÂNGELBLAU).
 
Bibliografía
  • Riberas Gutiérrez, M. (2018). ¿La pederastia se cura? Revisión de tratamientos y eficacia. (Trabajo de Fin de Grado).
  • Suárez Moreno, V., Caballero Ñopo, P., Huamán Sánchez, K., Reyes Puma, N. (2018). Terapia hormonal para agresores sexuales con desórdenes parafílicos. AN Facultad de Medicina, 79(3), p. 233-237.
  • Redondo Illescas, S. (2006). ¿Sirve el tratamiento para rehabilitar a los delincuentes sexuales? Revista Española de Investigación Criminológica, 6(4).
  • Trabazo, V y Azor, F. (2009). La pedofilia: Un problema clínico, legal y social. EduPsykhé: Revista de Psicología y Educación, 8(2), 195-219.
 
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