Muchas veces, no diferenciamos cuando hablamos de la pedofilia y de la pederastia, y eso, de ninguna manera ayuda a prevenir los abusos/agresiones sexuales contra menores.

¿Por qué es importante diferenciar entre pedofilia y pederastia?

Principalmente, porque la condición de ser una persona pedófila no implica un delito y la segunda sí.

En general, a la sociedad le cuesta entender la pedofilia, pero en lo que todos/as solemos estar de acuerdo es en la importancia de prevenir los delitos de pederastia, y una de las vías, es dejar de usar los dos conceptos como sinónimos, pues haciéndolo, aumenta el riesgo de que personas pedófilas se conviertan en pederastas, ya que se puede producir el efecto Pigmalión, también conocido como la profecía auto cumplidora.

Esto consiste en que si la persona piensa que la sociedad no ve ninguna diferencia entre él y un pederasta, existe mayor riesgo de que se acabe convirtiendo en uno de ellos.

  • La pedofilia se refiere a las personas que sienten una atracción sexual hacia los/las menores de 11 años aproximadamente.
  • La pedohebefilia, corresponde a una atracción hacia menores de entre 11 y 14 años.
  • La pedoefebofilia implica una atracción hacia adolescentes de entre 15 y 18-19 años.

No obstante, es importante tener en cuenta que muchas veces no importa tanto el rango de edad en la atracción, como la apariencia en el desarrollo.

Todos los/as menores pueden ser del mismo sexo o del sexo contrario, e incluso a veces los pedófilos también pueden sentir atracción sexual hacia personas adultas.

La pedofilia no se elige

La pedofilia no se elige, y muchas de las personas pedófilas saben que no quieren hacer daño a ningún/a menor, aunque eso igualmente les causa un profundo malestar y mucha culpa, y por eso cuesta mucho pedir ayuda, pero es de vital importancia que puedan llegar a hacerlo sobre todo para evitar que puedan cometer delitos sexuales, y para que aprendan a gestionar sus emociones, y la culpa que les genera este deseo hacia menores.

Muchos pederastas no son pedófilos

La pederastia, es el hecho de abusar sexualmente de un/a menor, incluido el visionado, la producción y/o comercialización de imágenes de explotación sexual infantil (o pornografía infantil).

Muchos pederastas no son pedófilos y cometen abusos igualmente, usan al/la menor como objeto sexual, aprovechándose  del poder que tienen, son personas plenamente conscientes y responsables de sus actos, y por consiguiente, imputables judicialmente.

Diferencia entre pederasta situacional y presencial

Principalmente, se habla de dos tipos de pederastas, del situacional, que no tiene una preferencia concreta por un tipo de víctima, y aprovecha las oportunidades que tiene para cometer abusos. Con frecuencia son hombres que pueden establecer relaciones de pareja. Es el tipo de pederasta que más tiende a agredir en el entorno familiar.

El otro tipo de pederasta, es el presencial, que en general busca unas características determinadas en los/as menores para satisfacer sus deseos sexuales.

No criminalizar al pedófilo confundiendolo con el pederasta no sólo permite ayudar mejor a estas personas sino que también nos coloca en un mejor lugar en la prevención del abuso sexual en la infancia.