La película “No tengas miedo” (2011) narra la historia de Silvia, una chica de 25 años que intenta reconducir su vida marcada por los continuos abusos sexuales a los que la somete su padre.

Plantarle cara a un hecho traumático, y poder construir un futuro.

La historia narra los esfuerzos de la protagonista por salir adelante, recuperar su dignidad, su sexualidad y dejar atrás sus miedos. También gira en torno al trauma: sobre la determinación y el valor de plantarle cara a un hecho traumático, y poder construir un futuro.

“El incesto: Tabú dentro de los tabúes”

La película ilustra una realidad que la sociedad no quiere aceptar, que se niega a ver: el incesto. Narra la historia de uno de los abusos más comunes y que más tabú suponen para la sociedad, en este caso, el abuso de un padre hacia su hija. Cómo ya explicamos en el Blog de ÂngelBlau a partir del artículo “El incesto: Tabú dentro de los tabúes”,el 80% de los abusos y agresiones sexuales son cometidos dentro del círculo íntimo del/la menor, y el incesto padre-hija es el menos habitual, pero no por ello menos traumático.

La película nos muestra una familia aparentemente “normal”, con una vida totalmente funcional, incluso con cierto éxito profesional. Todo ello no es contrario a que el incesto tenga lugar. Si revisamos los factores que suelen motivar los abusos sexuales entre miembros de una misma familia, nos encontramos con patrones de relación disfuncionales, tal y como señalan algunos estudios que también señalamos en el artículo mencionado anteriormente. En el film, podemos apreciar el amor disfuncional del padre abusador hacia su hija.

Las contradicciones del Incesto

Algo que puede resultar confuso y hasta contradictorio, es el amor ambivalente de la protagonista hacia su padre. Odia lo que le ha hecho, pero a la vez le quiere, le necesita. Cuando una persona sufre abuso sexual de quien representa que debería protegerla, las bases del amor saludable quedan totalmente pervertidas. Para la protagonista, el único amor conocido por parte de su padre es uno, y en él está el abuso sexual. Esto conlleva emociones encontradas, aunque es su abusador, también es su padre. Ubicar esto en su lugar, ordenarlo, suele requerir de ayuda psicológica especializada, de tiempo, paciencia, y mucha comprensión hacia uno/a mismo/a, en caso de ser la víctima.

El papel de la madre en un Incesto

Cuando se revela un abuso sexual, entre las reacciones más comunes en las familias, encontramos: negación, culpa, tabú y racionalización. En el caso de la película, la madre rehúye constantemente ver la realidad de lo que está sucediendo en la familia, se niega a creer lo que Silvia tantas veces, de una manera u otra, le ha intentado decir. La madre detecta un lenguaje sexual en su hija pequeña que no debería ser habitual, la encuentra triste y deprimida de adolescente, pero decide no ahondar, y parece no querer, o no poder, leer más allá. Sin embargo, una escena clave es cuando Silvia, de adulta, le explica exactamente los abusos sufridos, y la madre reacciona con enfado. Es tal el malestar que el abuso sexual suscita, que, ante lo evidente, muchas personas deciden seguir haciendo negación.

Romper el silencio es el primer paso

Desde ÂngelBlau consideramos que el momento de la revelación es clave, romper el silencio es el primer paso para poder iniciar un proceso de sanación. Desde la asociación acompañamos a personas en este proceso de curación, siempre desde el anonimato, y con la experiencia y cercanía necesarias, para poder gestionar el dolor, y conseguir vivir una vida plena y satisfactoria.

Otro aspecto que muestra la película, y que se suele dar en personas que han sufrido abuso sexual, es el sentimiento de soledad. Podemos ver cómo la protagonista lucha internamente por salir adelante, con un secreto que no puede compartir. Este silencio alimenta emociones como la culpa, la vergüenza, e impide que la persona pueda abordar lo sucedido, liberándose de estas emociones paralizantes.

Compartir experiencias, escuchar las vivencias de otras personas

La terapia grupal es una modalidad terapéutica que puede resultar de gran ayuda en el proceso de sanación. En la película se muestran varias escenas donde la protagonista, junto con otras personas que también han sido víctimas de abusos, relatan sus experiencias. Se muestra el grupo como un espacio seguro, donde compartir experiencias, escuchar las vivencias de otras personas y experimentar que no se está solo.

Desde ÂngelBlau, insistimos en la importancia de saber que puedes compartir tus miedos en un espacio seguro, sin ser juzgado/a (lo que constituye un factor imprescindible), por eso, aparte de ofrecer atención individual, llevamos a cabo los grupos de palabra y las terapias grupales y de apoyo.

Para finalizar, entendemos esta película como una apuesta por la visibilización del abuso sexual infantil, y más concretamente, del incesto. Desde ÂngelBlau apostamos por una sociedad despierta, responsable e implicada, que no cierre los ojos, ni mire hacia otro lado.

Conviene conseguir mayor sensibilización en materia de abuso sexual infantil para poderlo prevenir, y esto es, antes que este suceda.

 

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ARTÍCULO ESCRITO POR LA PSICÓLOGA PATRÍCIA BOSCH (SECRETARIA ÂNGELBLAU) Y LA PSICÓLOGA NOE (VOLUNTARIA EN ÂNGELBLAU)

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