La película que os presentamos narra la historia de un hombre que acaba de cumplir una pena de prisión de 12 años por abusos a menores, y su lucha por conseguir volver a llevar una vida en sociedad y dejar atrás su pasado.

Un pedófilo pederasta, que lucha constantemente contra sus impulsos

En el desarrollo de la historia se presenta el problema desde diferentes vertientes que invitan a la reflexión del tema central: el abuso sexual a menores. El protagonista es un pedófilo pederasta, que lucha constantemente contra sus impulsos, es consciente que lo que hizo estaba mal e intenta comenzar una nueva vida dejando atrás su pasado.

Es conveniente recordar aquí la diferencia que existe entre estos dos términos, muy a menudo confundidos: por pedofilia se entiende una atracción sexual hacia niños/niñas y/o adolescentes. La pederastia, en cambio, es el abuso hacia el/la menor, el pederasta ya ha pasado a la acción.

El protagonista se presenta como un hombre de aspecto triste que pone todo su esfuerzo por llevar a cabo una vida normal, un trabajo, recibir el perdón de la sociedad, seguir con su terapia e iniciar una relación sentimental.

La gestión de las emociones en la pedofilia

Trata de manejar el odio que despierta en sus compañeros de trabajo al enterarse éstos, del delito que cometió, el odio que siente su propia hermana quien se niega a perdonarlo, y sobre todo, el rechazo hacia sí mismo, el cual se ve reflejado en cómo el protagonista vigila a otro pedófilo pederasta que detecta en la escuela que hay frente a su casa, y el desenlace de este episodio.

El protagonista se ve reflejado en la imagen del hombre al que observa, y esto le produce sentimientos de odio e ira hacia el otro y hacia sí mismo.

Aprender a vivir con la pedofilia

Recordemos que la persona pedófila no escoge su condición, y debe aprender a vivir con ella. Este hecho produce malestar y dificultad a la hora de manejar sus emociones.
Desde ÂngelBlau insistimos en la importancia de no criminalizar a estas personas y ofrecerles apoyo como una herramienta básica para la prevención de abusos.

La empatía hacia la víctima

La película también aborda el tema de la empatía hacia la víctima: el protagonista entabla amistad con una niña de la que parece intentar abusar. En un momento dado, la niña empieza a llorar, desgraciadamente la niña conoce el tema de los abusos.
La secuencia finaliza con un abrazo entre los dos personajes, y el protagonista diciéndole a la niña que, por favor, vuelva a su casa para estar segura.
En ese momento el protagonista conecta con todo el dolor que ha podido causar a sus víctimas.

En ÂngelBlau consideramos el diálogo y la comunicación como aspectos clave para prevenir el abuso sexual infantil.

Grupo de Palabras, romper con el silencio

Ofrecemos los Grupos de Palabras, espacio que permite la asistencia y el encuentro entre víctimas, pedófilos y/o pederastas, que así lo deseen y prima la libertad de expresión y el intercambio constructivo entre ambos/as.

La participación en este grupo favorece que los pedófilos rompan el silencio, y no se sientan rechazados ni aislados, y promueve su empatía con las víctimas de abuso sexual, tomando conciencia de la gravedad y de las consecuencias, de cometer un abuso sexual. Este hecho refuerza su posición de abstinencia, o de no actuación.

En relación a las víctimas, que observen el dolor que su relato despierta en los pedófilos participantes, hace que experimenten un efecto sanador, y ayuda a que empaticen con su sufrimiento. Lo que hacía que se sintieran culpables, se desvanece o diluye, y pasan a comprender, en esencia, que la responsabilidad total del abuso que sufrieron, es de la persona que abusó de él/ella en su infancia.

A partir del relato testimonial evitar los abusos

Por otro lado, el hecho de saber que, a partir de su relato, pueden estar contribuyendo a evitar posibles abusos a menores, puede ser un mecanismo muy poderoso de empoderamiento para una víctima.

Es interesante señalar, que el título de la película hace referencia a la fábula de Caperucita Roja: en esta conocida fábula, la moraleja es “prevenid a los/as niños/as de encuentros con desconocidos (el lobo)”, y el leñador es el héroe de la historia, ya que aprovecha cuando el lobo duerme, para sacar a la abuela y a Caperucita del estómago de éste, llenar su barriga de piedras y lanzarlo al río.

El protagonista de la historia es a veces el Lobo (ha abusado de una menor y continúa teniendo impulsos sexuales hacia las niñas), y a veces es el Leñador (sabe que lo que hizo está mal, tiene un profundo sentimiento de culpa y quiere prevenir que eso vuelva a ocurrir, castiga a otro pederasta y envía a la niña que conoce en el parque a casa para que esté segura).

Enfrentarse a los miedos

El protagonista se enfrenta a sus miedos, dejando un final abierto que invita a la reflexión: ¿Conseguirá no volver a cometer abusos? ¿Está preparada la sociedad para perdonar y entender este tipo de acciones?

La película nos muestra una ambivalencia constante en la historia:  no sabemos si el protagonista está realmente preparado para no volver a actuar. Él lo intenta, quiere cambiar, pero la sociedad no le ayuda. Constantemente le recuerdan lo que ha hecho, y abiertamente lo rechazan y lo ven como un monstruo. Por otro lado, él es consciente del dolor que ha causado, de la relación familiar rota por su delito, es capaz de ver en el otro pederasta que debe ser castigado por abusar de menores, pero a la niña que conoce en el parque, le pide que se siente en sus rodillas…

La prevención de abuso sexual infantil desde la raíz

La prevención desde la raíz es una herramienta básica para la prevención del abuso sexual infantil, y para ello, hay que ofrecer a las personas pedófilas, que sufren por sus impulsos sexuales, un espacio donde puedan ser escuchadas, y reciban soporte en momentos de angustia. En ÂngelBlau, ofrecemos esta escucha y atención libre de juicios, que promueve que se rompa el silencio, el primer paso necesario en el camino de la sanación.

Si crees que podemos ayudarte o tienes cualquier duda puedes llamarnos al ☎  93 642 53 81, o envíanos un correo a info@angelblau.com.

Artículo escrito por la psicóloga Patrícia Bosch (Secretària ÂngelBlau) y la psicóloga Noe (voluntaria en ÂngelBlau)

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