Metodología de ÂngelBlau

EL GRUPO DE PALABRAS: ÂngelBlau se instaura como un lugar donde la palabra de los / las participantes, y también la de los familiares, y la escucha activa, son la clave de la intervención.
A partir del primer contacto se iniciará esta relación de apoyo y ayuda, que contribuirá a romper el silencio, tanto si se trata de una persona que presenta pedofilia, como si se trata de una persona que ha sufrido abusos sexuales.

Entrevista con Latifa Bennari, presidenta de la asociación L'ANGE BLEU, para la prevención de la pederastia y el acompañamiento de la pedofilia

Origen

La asociación "Ange Blue" nació en Francia desde la observación de una falta flagrante: las estructuras de escucha y apoyo psicológico para los pedófilos

Latifa Bennari, en 1988, fundó en Francia Ange Bleu, asociación nacional de prevención e información sobre la pedofilia.

El enfoque del Ange Blue consiste en ayudar a las personas que sufren, en su vida cotidiana, los problemas asociados a la pedofilia y el maltrato sexual de menores.

La acción de apoyo se dirige tanto a pedófilos, como víctimas de abuso sexual infantil.

Ange Blue considera que el diálogo y la comunicación con los pedófilos es la tarea esencial de prevención del abuso sexual infantil.
Es la forma de potenciar la conversión del pedófilo pasivo y del pedófilo activo, en pedófilo abstinente o  pedófilo no ofensor.

El encuentro y el diálogo son los elementos claves de la prevención, y del refuerzo de los pedófilos no ofensores.

Participantes

Afrontando la pedofilia

Este método informal y pionero en Europa que desarrollaron en Francia se ha convertido en una referencia mundial en vista de su efectividad.

La atracción sexual hacia menores, conocida por el público en general como pedofilia, constituye uno de los temas más complicados de abordar en nuestra sociedad.

Depredador sexual, pederasta o agresor sexual se utilizan indistintamente en muchos enfoques profesionales y conversaciones coloquiales como sinónimo de pedófilo.

Por el contrario, en nuestra opinión, estos calificativos se utilizan de manera errónea, ya que la pedofilia no es un delito y todas estas palabras (depredador sexual, pederasta o agresor sexual) asumen en su significado haber cometido un acto delictivo contra la libertad e indemnidad de un menor.

Generalmente, nuestra sociedad pone énfasis en la peligrosidad del pedófilo criminal y olvida el pedófilo virtuoso.

Aunque ambos fenómenos puedan estar sujetos a cierto grado de relación, no deberían solaparse: la historia de la pedofilia no se puede reducir a la historia de la pederastia y el abuso sexual infantil.

El Grupo de Palabras para las personas pedófilas

El hecho de escuchar y sentir el relato de las víctimas, hace que no solo conecten, sino también vivencien, las consecuencias de haber sufrido abuso sexual, sintiendo el dolor de la otra persona y pudiendo empatizar con él.

Este hecho refuerza su posición de pedófilos abstinentes: sienten atracción hacia menores, pero nunca les han hecho ningún daño, y así quieren seguir viviendo.

Afrontando la Pedofilia

Superando el Abuso

El Grupo de Palabras crea un espacio en el que se habla desde el corazón.

Hablando se rompe el silencio y se explica aquello que más miedo da, sin ser juzgado/a.

Empiezas a poner palabras a vivencias dolorosas, que se han enquistado en el día a día, y que generan mucha soledad y tristeza.

Cuando la persona que ha sufrido abusos sexuales, puede observar el dolor que su relato despierta en los pedófilos participantes, experimenta un efecto sanador que favorece el acercamiento y la empatía con el sufrimiento del otro.

Aquello que hacía que se sintiera culpable, se diluye o desvanece, y pasa a comprender, en esencia, que la responsabilidad total fue del otro, de la persona que abusó de ella en su infancia.

El hecho de participar en el “Grupo de palabras” ofrece la oportunidad de revivir dolores y miedos incapacitantes que, en un contexto de confianza y seguridad, se vuelven más manejables.

Lo más importante; la atención y la escucha

La atención y la escucha que se les ofrece, ya sea de forma telefónica o a través de la correspondencia, desemboca generalmente en unos diálogos que se prolongan en el tiempo.

Cabe señalar que el apoyo personalizado y exhaustivo permite limitar, de alguna manera, las consecuencias del abuso sexual, evitando así que el sufrimiento y las secuelas post traumáticas, se cronifiquen.

Sin embargo, el apoyo de ÂngelBlau no sustituye la función del / la terapeuta, y aquellos casos que así lo precisen, son derivados a profesionales especialistas en atención psicológica de pedófilos, y de víctimas de abusos sexuales.

Superando el abuso