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«Siempre tengo que tener la alarma activa»: El testimonio de Eduardo sobre pedofilia y pederastia.

Autora: Carla Martí Munné

 

Entrevista para el periódico El Mundo

El pasado domingo 25 de junio de 2023 tuvimos la ocasión de aparecer en una crónica del Diario El Mundo, en la que la periodista Angélica Reinosa nos realizó una entrevista a la Asociación ÂngelBlau y a Eduardo, quien ofreció su testimonio como persona pedófila y que había cometido delito de pederastia. 

Concretamente, en esta entrevista participaron Rosa Nolla, presidenta de la Asociación ÂngelBlau y Psicóloga General Sanitaria, especializada en intervención psicoterapéutica con personas pedófilas y/o pederastas, y Eduardo, un testimonio anónimo, que con gran coraje y sentido de la responsabilidad, relató aspectos de su historia personal que entraña la realidad de la pedofilia, y la comisión de actos de pederastia, de los que manifiesta arrepentirse en profundidad.

¿Tuviste la oportunidad de leer el artículo en cuestión? Si no es así, te facilitamos el enlace a la versión digital del periódico El Mundo para que puedas realizar su lectura con calma, sin embargo te avisamos que, para poder leerlo al completo, deberás contar con un abono de suscripción al periódico.

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Si este no es tu caso y no dispones de una suscripción al Diario El Mundo, así como si has podido leer el artículo al completo pero quieres saber más, continúa leyendo este artículo, en el que haremos referencia a algunos de los aspectos más relevantes de la entrevista en cuestión, que enlazaremos con otros aspectos de interés.

Con este artículo queremos que puedas seguir aprendiendo qué es la pedofilia y que ahondes en el fenómeno de la pederastia, trabajo que realizamos desde ÂngelBlau para evitar la reincidencia de aquellas personas que hayan cometido actos de pederastia con anterioridad, y trabajando por la correcta gestión de la pedofilia, de forma que se mantenga en abstinencia sin llegar a cometer ningún acto de delictivo. 

¿Te interesa? ¡Vamos a ello!

Empecemos por el principio

Cómo te comentábamos al inicio del artículo, fue Rosa Nolla Salvadó, presidenta de la Asociación ÂngelBlau y miembro fundadora de la misma, quien atendió a la entrevista del periódico, en su representación. Rosa es, además, Psicóloga General Sanitaria y está especializada en atender a todo tipo de violencias (machistas, filio-parentales y sexuales), contando con una dilatada experiencia en intervención psicoterapéutica con estas poblaciones. 

Así mismo, con anterioridad fue coordinadora del proyecto “Cercles de Suport i Responsabilitat”, dirigido a las personas que han cometido un delito de naturaleza sexual, con riesgo moderado/alto de reincidencia, estando acreditada para ello por Circles4EU.

¿Qué mensaje quisimos difundir? 

En el seno de la entrevista, Rosa pudo enfatizar una de las ideas centrales que intentamos difundir desde ÂngelBlau, y esta es la posibilidad que se tiene de elegir ser o no ser pederasta, así como la posibilidad de elegir, en caso que ya hayas cometido un delito de pederastia, reincidir o permanecer abstinente de por vida. 

Debemos remarcar que todas las personas poseen la capacidad de decidir sobre las cuestiones que guardan relación con el pasar a la acción, o no, rompiendo así de forma tajante falsas concepciones de que hay instintos irrefrenables que imposibilitan evitar la pederastia.

Sin embargo, resulta igualmente importante resaltar que, mientras la pederastia resulta ser una elección, la pedofilia no lo es. 

Sin ánimo de entrar en cúal es el origen de la pedofilia, aspecto sobre el que aún existe mucha controversia a nivel científico y del cual podemos hablar en otra ocasión, de lo que sí hay consenso es que la pedofilia no es una elección personal y, por ello, resulta ser una condición que está presente en determinadas personas, que no se puede cambiar por mucho que alguien pueda desearlo y poner su empeño en ello.

Y entonces… ¿qué se puede hacer? 

Aún así, que no se pueda cambiar no significa, en ningún caso, que no se pueda hacer nada al respecto. Todo lo contrario. 

Debemos sensibilizar y concienciar a la población pedófila de la posibilidad, necesidad, y de la eficacia, de trabajar en su condición para aprender a gestionarla de un modo correcto, que garantice el bienestar de todos/as los niños/as y adolescentes, abogando por su condición de pedófilos abstinentes que se comprometan, firmemente, con la decisión de no pasar a la acción, cometiendo delitos de pederastia. 

Y esto es, precisamente, lo que hacemos desde ÂngelBlau.

Trabajamos con el objetivo de prevenir el abuso sexual infantil (ASI), actuando desde la raíz del problema, tal como mencionó Nolla en la entrevista. 

Resulta imprescindible que, tanto pedófilos como pederastas, puedan conocer las consecuencias que podrían derivarse de sus actos, en aras a que comprendan la importancia de controlar y aprender a gestionar sus impulsos sexuales, para evitar causar daño a un/a menor. 

Así mismo, Nolla destacó la clara política de ÂngelBlau, afirmando que, ante cualquier indicio de que uno/a de las personas que atendemos, estuviera cometiendo un acto delictivo, se haría efectiva una denuncia a las autoridades pertinentes.

El testimonio de Eduardo, pedófilo y pederasta

En la entrevista para El Mundo, Eduardo, quien utilizó un nombre falso para preservar su identidad, explicó parte de su historia de vida, asumiéndo su condición de pedofilia, y relató cómo acabó cometiendo delito de pederastia (material de explotación sexual infantil -MESI- y abuso sexual infantil -ASI-). 

No quiso divulgar esta situación por morbosidad ni por sensacionalismo, todo lo contrario. 

Lo hizo en parte, como redención para consigo mismo, sobre una serie de actuaciones de las que es llanamente consciente de que toda su vida se arrepentirá, se sentirá culpable y con remordimientos, y que serán una mochila que siempre llevará consigo; y, por otra parte para sensibilizar y concienciar a toda la población de la pedofília, y del peligro que entraña el traspaso hacia la pederastia. 

Es un claro alegato a la necesidad de saber pedir ayuda a tiempo, para evitar a toda costa causar una serie de daños irreparables, que pueden ser muy graves para las personas que los sufren y, en consecuencia, para todo su entorno. 

Así pues, resulta un llamamiento, de una persona directamente implicada en esto, a otras personas que puedan encontrarse en situaciones parecidas por su condición de pedofilia, para que se den cuenta de que, en sus manos está, el decidir si quieren vivir cómo pedófilos abstinentes o cometer un delito, explicándoles los recursos de los que pueden servirse a tal efecto y la utilidad que han tenido en él, una vez descubiertos, para mantener con firmeza su elección.

¿Cómo pasó de pedófilo abstinente a pederasta?

Eduardo cuenta en la entrevista que primero empezó consumiendo material de explotación sexual infantil en formato de imágenes/fotografías y que, con el tiempo, ese contenido dejó de ser suficientemente estimulante para él y, como consecuencia, empezó a visualizar vídeos. 

Este patrón, que en términos académicos se denomina patrón de escalada, en el que cada vez necesitas subir un peldaño más para conseguir los mismos efectos que antes, le llevó, años después, a cometer abuso sexual infantil en un entorno offline.  

También nos relata, gracias a un intenso trabajo psicoterapéutico y personal realizado, la existencia de distorsiones cognitivas y mecanismos de defensa que se activaban a modo de justificación y ante los cuales no se percataba, ni de su inadecuación ni del peligro que entrañan y las consecuencias que podían acarrear. 

Se decía a sí mismo que, cómo no estaba obligando a nadie a hacer algo que no quiere, no estaba haciendo nada malo. Ahora sostiene que, tiene clarísimo que un menor no puede consentir y que es del todo inmoral mantener cualquier tipo de contacto y/o interacción sexual con un/a menor. 

Eduardo nos explica que, tras ser detenido por la policía, y a la espera de juicio en condición de libertad provisional, pudo tomar consciencia de su problema, motivo por el cual empezó a buscar ayuda profesional para evitar volver a recaer. 

Desde el momento en que empezó a ponerse en manos de especialistas, de entre los cuales, se encuentra ÂngelBlau, pudo poner orden al caos que había reinado en su mente durante años de silencios, mentiras, dolor y desagrado para consigo mismo y empezar a arrojar luz en su vida, sumida hasta ese entonces en una maraña de oscuridad.

Nos explica que, a pesar de que los pensamientos intrusivos siguen presentándose en su mente, ahora cuenta con las herramientas para gestionarlos adecuadamente, evitando así recrearse en las fantasías y, pudiendo aumentar el riesgo de reincidencia. 

Además nos explica que ahora cuenta con una sólida red de soporte profesional y personal, que está al caso de su condición y de sus antecedentes, pudiendo estar alerta y velar para que se mantenga en abstinencia. 

Un apunte importante

Queremos remarcar textualmente una frase que Eduardo mencionó: “Siempre tengo que tener la alarma activa. La persona que haya cometido un delito de pederastia que diga que jamás voy a recaer, eso es más peligroso” que nos parece de una gran relevancia. 

Cierto es que muchos pederastas (y personas que han cometido delitos sexuales en general), una vez han cumplido penas de prisión y se han sometido a programas de tratamiento, empiezan a presentar discursos de este tipo, pensando que esta clase de “pensamiento positivo” facilitará su propio proceso de recuperación gracias a su optimismo e irá en la dirección del esfuerzo para volver a empezar, siendo una persona nueva. 

Estas ganas, probablemente y con frecuencia, no entrañan, per se, una mala intencionalidad.

Sin embargo, y como consecuencia de todo ello, estas personas empiezan a bajar la guardia, olvidándose de este modo de todo el trabajo realizado, las pautas que debía seguir de acuerdo a su plan de prevención de recaídas, de los factores de riesgo dinámicos, y de un largo listado de aspectos de los que son conscientes pero que, al relajarse y dejar de estar en modo de alerta, caen en el olvido. 

Ante esta situación, la persona vuelve a reunir las características idóneas para volver a reincidir. 

Para concluir…

¡Gracias, a El Mundo y a Angélica Reinosa, por el maravilloso artículo! Agradecemos enormemente la oportunidad que nos brindastéis a ÂngelBlau y a Eduardo para difundir y conscienciar a la sociedad en torno a la prevención del abuso sexual infantil.

Queremos finalizar el artículo con la llamada a la acción que realiza Eduardo, pidiendo a todo aquel que pueda sentirse como él, que pida ayuda a tiempo. La pedofília no se elige, pero la pederastia sí. Tal como indica Eduardo, “si yo lo hubiese hecho cuando tocaba, seguramente no habría llegado a donde llegué”.

 


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ARTÍCULO ESCRITO POR LA VOLUNTARIA CARLA MARTÍ MUNNÉ.

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