Skip to main content
search
0
Reflexiones y encuentros de la película Sparta

La película Sparta

El director recrea la historia de un pedófilo que se refugia en un pueblo perdido de Rumania, pero no un pueblo cualquiera, uno en el que no hay escuela, no hay referentes gubernamentales, nos hay un centro vecinal ni nada que pueda referirse a la autoridad, a la justicia.

Hay un momento en la película en la que se pueden ver en escena a Ewan, Fides y su mamá. En ella Ewan reclama a la señora diciéndole que llamará a la policía si volvía a ver golpes o lastimados en el cuerpo del niño. Quizás pueda sonar irónico, de parte de Ewan, el nombrar a la policía teniendo en cuenta cuáles son sus intenciones.

Retomando nuestro análisis, el contexto sería el siguiente: Una persona desconocida se instala en una casa en un pueblo (antigua escuela), pone una escuela de judo y no despierta la desconfianza de nadie.

¿Por qué será que el director quiere mostrar que la sociedad es impermeable a cualquier cosa que pase en su entorno? ¿Por qué muestra constantemente esa apatía, desinterés, falta de conexión y comunicación entre familias, amigos, vecinos?

Podría describir a los padres de Fides como personas sencillas, vastas, con pocos recursos a la hora de relacionarse con sus hijos. De los demás padres/madres no sabemos nada, y lo que podría haber sido un sesgo de empatía hacia sus hijos cuando van a la escuela de Judo para increpar a Ewan, queda sumido en una imagen de violencia y agresividad hacia los niños.

¿Habrá que hacer responsable al pedófilo o al padre alcohólico/agresivo o padres/madres periféricas de una falta de contención hacia estos niños? Nadie vela por ellos… la sociedad les ha fallado…

La elección entre el «mal menor» 

Si lo que se espera es que elijamos entre el mal menor, esto no es más que un acto puramente sádico. La elección entre el «mal menor» es con frecuencia una situación complicada y desafiante desde un punto de vista ético.

Puede ocurrir en situaciones en las que se enfrentan opciones difíciles, y la decisión se toma con el objetivo de minimizar el daño o los efectos negativos en la medida de lo posible.

Sin embargo, es esencial que cualquier decisión considerada como «mal menor» se tome de manera ética y respetando los derechos y el bienestar de las partes involucradas.

Lo que podría decir del protagonista es que es un pedófilo que sufre su condición, en el más absoluto silencio, busca la forma de canalizar todo lo que siente y que empieza a trascenderle.

Pareciera ser un pedófilo abstinente pero, es tal su necesidad de estar cerca de los niños, mirarlos, jugar, en algún momento rozarlos, que es difícil no creer que estando solos no se deje llevar por sus instintos… ¿Por qué no?, ¿y por qué sí?

Ewan huye de la escena en la que aparecen los padres enardecidos, pero… ¿Por qué huye?… ¿Por qué lo que hace?

El tiempo que ha estado compartiendo con los niños, les ha sacado fotos en ropa interior, en diferentes poses, desde diferentes ángulos, las ha observado en la intimidad, con cierta morbosidad… es material que lo compromete… es material que da cuenta de sus preferencias…

¿Cómo podría justificar eso?… ¿Alguien le creería?… ¿Tener material te convierte inmediatamente en pedófilo? Pues sí.

Es importante resaltar, es crucial abordar estos temas con la máxima sensibilidad y un enfoque ético, evitando cualquier descripción que pueda contribuir a la normalización o romantización de situaciones problemáticas.

Es fundamental mantener el enfoque en la conciencia, la prevención y el apoyo al hablar sobre contextos vulnerables, como el alcoholismo, la falta de cuidado parental, la necesidad de afecto, las tradiciones machistas y la ausencia de padres.

El hecho de que no sepamos si pudo concretar sus deseos no disminuye el desconcierto o la preocupación o las dos que genera la película al final. Ewan se va a otro pueblo y continúa con el mismo patrón de conducta que inició cuando decidió dejar atrás su pasado para ser como él se siente realmente.

Se agradece al director… 

Es una película un poco dura, se agradece al director no tener que tirar de la morbosidad de las escenas para despertar la atención del espectador. Considero que ha sido suficiente y bien logrado la incertidumbre generada.

Si bien, intenta en varios momentos cuidar la imagen del protagonista y no ponerlo en el papel de un depredador, es en esa reincidencia de buscar su objeto de deseo que genera la preocupación quizás más importante… ¿Hasta dónde llegará la próxima vez?

Autoras: Teresa BrandanIvone Brito

 


Si crees que podemos ayudarte o tienes alguna duda, llámanos al 93 642 53 81, envíanos un correo a info@angelblau.com,o escríbenos en el formulario de contacto que encontrarás en https://angelblau.com/contacto/

Leave a Reply