¿Qué podemos hacer si alguien próximo a nosotros/as, nos revela que ha sufrido abuso sexual infantil?

La violencia sobre los y las menores, concretamente el abuso sexual infantil (ASI), constituye una problemática actual presente en nuestra sociedad, la cual requiere de diversas medidas y protocolos con tal de minimizar las posibles consecuencias y erradicar la ocurrencia de estos hechos. Según estudios realizados, el ASI afecta aproximadamente al 20% de la población (OMS, 2020), es decir, 1 de cada 5 niños y niñas sufre abusos sexuales antes de la mayoría de edad.

 

Este abuso puede provocar repercusiones psicosociales importantes, tanto de forma directa en la propia víctima como a su familia y entorno. Es por eso que, no solo los profesionales del ámbito que actúan e intervienen deben estar preparados y preparadas para poder dar una ayuda exhaustiva a las víctimas, sino que también lo debe estar el entorno más próximo.

 

Frecuentemente, las víctimas necesitan revelar el abuso a personas cercanas, pero eso no quiere decir, que estas, sean personas preparadas para recibir dicha revelación. Puede tratarse de familiares, amigos y amigas o también de personas no tan cercanas, pero con las que han podido generar una relación de confianza, como maestros/as, médicos/as, etc.

Si bien es cierto que revelar unos hechos como estos no es una tarea fácil para ninguna víctima, tampoco lo es ser conocedor/a de estos testimonios, y, generalmente, no sabemos cómo responder. En este artículo, planteamos recomendaciones que pueden ser útiles para aquellas personas a las cuales les ha sido relatada una experiencia de abuso sexual infantil, con el fin de dar apoyo desde la calidez, la comprensión y el respecto.

 

A continuación, os proponemos un listado de 20 recomendaciones que podemos seguir paso a paso:

  1. Escuchar sin interrumpir y dar a la persona el tiempo que necesite. Debemos recordar que se trata de una vivencia dolorosa y que puede tener una gran repercusión emocional, así que ofreceremos el espacio y el tiempo necesario para que la víctima se sienta cómoda.
  2. Esperar a que termine la historia escuchando activamente (poner atención, centrarnos en lo que nos dice y cómo nos lo dice, aceptar otras opiniones…). Es importante remarcar que a veces las víctimas no quieren consejos ni indicaciones, solamente comunicarse y explicar esta experiencia.
  3. Agradecer la confianza depositada en nosotros/as, ya que se trata de una vivencia íntima y personal. Por ejemplo, podemos comunicar que valoramos su valentía al romper el silencio, reconociendo que no es fácil relatar esta experiencia.
  4. Durante la conversación, hemos de mantener una escucha activa, dejando a un lado las distracciones y estando presentes en todo lo que nos revela.
  5. Respetar los silencios durante la revelación y promover un espacio íntimo y sin distracciones.
  6. Dar espacio a los sentimientos y las emociones que la persona pueda estar experimentando. Ser empáticos/as significa intentar experimentar lo que siente la otra persona.
  7. No juzgar el estado de ánimo de la víctima ni entrar a valorar las posibles consecuencias que hayan aparecido. Las víctimas de abuso sexual infantil pueden sentir diversas emociones y sentimientos. Cualquier forma de afrontamiento al abuso es perfectamente válida.
  8. Preguntar qué podemos hacer para ayudar.
  9. Si no entendemos algo, preguntarlo abiertamente.
  10. No entrar a valorar la credibilidad de lo que nos está explicando la víctima. Por ejemplo, podemos decir que creemos lo que nos dice y que agradecemos su confianza.
  11. Abstenerse de hablar como si fuéramos profesionales del ámbito. Debemos recordar que nos lo está explicando porque somos alguien de confianza, no un/a experto/a en el tema.
  12. El contacto físico es un aspecto muy importante y afectivo, y puede ser una buena respuesta en el momento en que alguien nos revela un abuso. Tenemos que leer la situación correctamente y saber cómo gestionar el contacto corporal, siempre desde una posición de respeto y consentimiento. Dependiendo de la situación, podemos preguntar si la persona quiere un abrazo.
  13. No mostrar juicios de valor contra el agresor, muchas veces (https://angelblau.com/el-incesto-tabu-dentro-de-los-tabues/) es un familiar o conocido con el cual puede existir una relación de cariño en la actualidad.
  14. Entender que se trata de una violencia de la que puede costar salir del ciclo coercitivo, por tanto, no juzgar en qué momento la víctima ha querido revelar los hechos. Por ejemplo, evitar preguntas del tipo: “¿por qué no lo has explicado antes?” o “deberías de haberlo frenado a tiempo”.
  15. No decir que hubiéramos hecho nosotros/as (“yo no habría aguantado tanto” o “a mí no me hubiera pasado”), ya que puede generar culpa.
  16. No minimizar ni maximizar el abuso, es decir, no hacer ver que es muy o poco grave. Adaptar nuestra reacción a cómo se está expresando la víctima. A lo largo de la conversación, es importante poner atención en su estado emocional.
  17. Entender por qué nos lo ha explicado a nosotros/as y qué espera que hagamos. Esto nos ayudará a saber cuáles son los próximos pasos.
  18. Respetar el punto del proceso en el que se encuentra la víctima, es decir, los pasos que quiere seguir y a qué ritmo los quiere hacer.
  19. Preguntar si quiere que nos informemos sobre recursos comunitarios por si le pueden ser de ayuda y los quiere.
  20. Recordar que, aquellas personas que durante la revelación del abuso reciben un buen apoyo y ayuda, en muchas ocasiones, pueden no necesitar un apoyo psicológico especializado, o que este, sea más breve en el tiempo.

 

Estas 20 recomendaciones pueden ser de ayuda en la revelación del abuso sexual infantil. Aunque debemos tener en cuenta que será necesario adaptarlas a cada situación, ya que cada vivencia del abuso sexual infantil es muy personal. Por tanto, como personas cercanas y de confianza a la víctima, si ella lo desea, podemos ayudarle en su camino hacia la sanación.

 

 

Si crees que podemos ayudarte o tienes alguna duda, llámanos al 93 642 53 81, o envíanos un correo a info@angelblau.com.

 

ARTÍCULO ESCRITO POR EL PSICÓLOGO JOAQUIM ALMEDA (VICEPRESIDENTE DE ÂNGELBLAU) Y LA PSICÓLOGA  PAULA LLORENS (VOLUNTARIA EN ÂNGELBLAU).

 

 

Informe sobre la situación mundial de la prevención de la violencia contra los niños 2020: resumen de orientación [Global status report on preventing violence against children 2020: executive summary]. Ginebra: Organización Mundial de la Salud.

 

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